Qué guardar y qué no en el frigorífico

Que el frigorífico es un electrodoméstico indispensable en un hogar lo sabemos todos, pero sabías que además de alimentos ¿puedes guardar cosméticos o medicinas?, ¿y que hay ciertos alimentos que no se recomienda guardarlos en él? En el blog de La Casa Tecno te lo contamos todo, atento a nuestros consejos.

Qué se pueden guardar dentro

Para asegurarte una conservación óptima de los alimentos, el frigorífico nos ayudará a retrasar el envejecimiento en muchos casos; también puede aumentar determinadas características como en el caso de los tónicos o contornos de ojos. 

Dentro de este apartado tenemos:

  • Carnes y pescados frescos.

Si están envasados en atmósfera protectora se pueden dejar en el envase, pero si están en papel se recomienda guardarlos mejor en un recipiente.

  • Frutas.

Como las manzanas, uvas, fresas, cerezas… 

  • Verduras.

Alcachofas, apio, brócoli, cebolletas, endivias, espárragos trigueros, judías verdes, lechuga, puerros, zanahorias.

  • Lácteos.

Sobre todo una vez abiertos. 

  • Cosméticos. Serán más refrescantes y conservarán mejor sus propiedades:

 Corrector de ojeras y contornos de ojos (sobre todo los de aplicador metálico). El frío ayudará a deshinchar los ojos y disminuir las bolsas. Los vasos sanguíneos se contraerán y tu piel se verá más saludable. 

 Mascarillas y tónicos. Al igual que en el anterior caso, el frío del frigorífico hace que los vasos sanguíneos se contraigan y disminuyan el enrojecimiento de la piel.

 Productos con vitamina C y retinol. Una vez abiertos se recomienda guardarlos en el frigorífico. El frío hará que la pureza y eficacia de estos componentes sea más efectiva. 

 Lápiz de ojos. Si lo pones en el frigorífico o en el congelador unos minutos antes de utilizarlo, harás que la punta no se dañe ni deforme por el uso.

 Aguas de colonia. Se evita la oxidación de los ingredientes y en verano nos dará aún más frescor. Los perfumes no es recomendable, simplemente aléjalos de fuentes de calor y de la luz directa del sol. 

 Esmaltes de uñas. Con el frío los ingredientes no se separarán y los pigmentos se pueden desintegrar; aunque tendrás que sacarlas al menos 15 minutos antes de utilizarlas para que se puedan extender más fácilmente. 

 Cremas para piernas. Ayudarán a activar mucho más la circulación en frío que a temperatura ambiente, potenciando así sus efectos. 

 Aftersun. Pero solo los que tengan base acuosa y no de aceite. Le darás un extra de frescor a tu piel después de haber tomado el sol. 

 Bálsamos y pintalabios. No es totalmente necesario, pero en la época de verano tienden a derretirse. Así que guardarlos en el frigorífico lo evitará.

  • Medicamentos.

Ten siempre en cuenta la indicación del farmacéutico, médico o laboratorio. Si tienes dudas en el prospecto y en el envase viene detallado. 

    • Los que sean termolábiles como vacunas, insulinas, algunos colirios y muchas suspensiones.  Necesitan de una temperatura entre 2 y 8ºC.

 

La AEMPS (Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios) nos presenta 5 recomendaciones para preservar las características, calidad y seguridad en caso de ola de calor:

Algunos fabricantes se están uniendo a la moda de los cajones especiales, ya sea para alimentos (cajones con regulador de humedad, 0ºC)  o para cosméticos. En este caso tenemos el Candy CKBBF 182 que incluye una pequeña balconera para guardar tus productos de belleza. 

Incluso muchos fabricantes están haciendo pequeños frigoríficos para guardar los cosméticos en el baño, para tenerlos más a mano que tener que ir hasta la cocina a por ellos.

 

 

Alimentos que NO es necesario guardar dentro

Muchos de ellos los guardamos casi por inercia en nuestro frigorífico, pero en muchas ocasiones (sino todas) estaremos empeorando la textura, sabor, olor e incluso acelerando el envejecimiento.  

  • Huevos.

A menos que estén cocinados o lavados, no es necesario guardarlos ya que se conservan perfectamente a temperatura ambiente como ocurre en las tiendas. Si aún así los guardas en el frigorífico, no lo hagas en la puerta porque la temperatura fluctúa al abrirla y cerrarla, lo mejor será en un estante del medio y al fondo.

  • Plátanos.

Para que maduren es necesaria la luz y una temperatura alta. Meterlos en la nevera no solo hará que no maduren sino que se pudran antes.

  • Chocolate.

Lo hacemos para que no se derrita, pero en realidad el frío está alterando el sabor del chocolate. Lo más recomendable es guardarlo en un lugar fresco y seco alejado del calor. Aunque si lo guardas en el frigorífico guardado en un envase hermético no se alterará su sabor ni cogerá olores.

  • Pan.

El frío hará que se reseque y se endurezca mucho más rápido, también perderá sabor. Si no lo vas a consumir, es más recomendable congelarlo

  • Cebollas.

La humedad hace que se reblandezcan y las salga moho, además de que les salgan los brotes más rápido. Nunca las guardes al lado de las patatas porque ambos se estropearán mucho más rápido.

  • Patatas.

Se estropearán mucho más rápido debido a que el almidón se convertirá en azúcar más rápido por acción del frío, haciendo también que su textura se vuelva harinosa y sepan más dulces. Lo mejor será conservarlas en un lugar oscuro y seco sin lavarlas.

  • Frutas tropicales como aguacates, piña, melocotones.

Como con los plátanos, necesitan calor y luz para madurar. En el frigorífico únicamente hace que pierdan nutrientes y les daña la superficie. Una vez maduros es cuando se pueden guardar.

  • Sandías y melones.

En el caso de las sandías y los melones no es recomendables guardarlos si no están abiertos, ya que pierde betacarotenos en el caso de la sandía. Es cuando estén abiertas cuando sí que se puede pero siempre cubrirla con papel de aluminio. 

  • Conservas.

Los productos que ya están enlatados están pensados para durar mucho tiempo, por lo que no es necesario guardarlos en el frigorífico sino en lugares oscuros, frescos y secos. 

  • Ajos.

Se apelmazan y les brotarán tallos más rápidos, lo mejor es conservarlos en un tarro con agujeros de ventilación, que no sea transparente y que esté ubicado en un sitio fresco y seco. 

  • Tomates.

Si bien es cierto que aguantan más en el frigorífico, las bajas temperaturas hacen que no maduren a la vez que perderán sabor y textura haciéndoles más arenosos. Lo mejor es guardarlos por encima de los 12ºC y en un lugar oscuro y seco. 

  • Cítricos.

Las naranjas, limones, mandarinas y pomelos se pudren por un exceso de humedad. 

  • Embutidos y quesos.

Los embutidos al estar curados no necesitan nevera, lo que harás es endurecerlos y que pierdan sabor. Y quesos aromáticos como por ejemplo el parmesano o el manchego perderán el sabor y la textura si los guardas dentro del frigorífico. 

  • Miel.

La miel se cristaliza por el frío aunque esto no hace que pierda propiedades.

  • Café.

Es un producto seco y tostado por lo que no necesita frío. Si lo guardas en el frigorífico harás que pierdan el sabor y que coja todos los olores del resto de alimentos. Lo mejor es utilizar un tarro hermético para conservarlo dentro del frigorífico. 

Ahora que te hemos dado unas pistas de lo que se puede y no se puede guardar en el frigorífico, ¿conoces alguno más?

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