¿Placas de hielo en tu frigorífico?, ¡evítalo!

Placas de hielo en tu frigorífico

El frigorífico es un electrodoméstico que necesita un mantenimiento correcto para alargar su vida útil de funcionamiento. El desarrollo tecnológico y la innovación avanza a pasos agigantados, no nos da cuenta cada día que pasa, es un paso más en la evolución de de los electrodomésticos.

En la actualidad los frigoríficos incluyen una función que se denomina No Frost. Con esta función el frigorífico se realiza la descongelación de manera automática y evitan la aparición repentina de hielo.

Si tu frigorífico no tiene esa prestación específica No Frost, tendrás que tomar las medidas oportunas. El hielo o la escarcha dificultan el proceso de enfriamiento del interior de la nevera. Si tu frigorífico es convencional y de vez en cuando notas que tu frigorífico acumula hielo o escarcha,  sigue leyendo el artículo, te puede interesar.

 4 formas para evitar la acumulación de hielo o escarcha en el frigorífico

1. El continuo abrir y cerrar del frigorífico

Placas de hielo en tu frigorífico

Si puedes evita abrir demasiadas veces la puerta del frigorífico, ya que las variaciones de temperatura fomentan la aparición de hielo. Intenta abrir la puerta del frigorífico sólo cuando sea necesario y durante el menor tiempo posible. Comprueba que la puerta cierra correctamente, de lo contrario revisa el burlete o lo que es lo mismo, la goma de la puerta.

Aprovecha para valorar si la goma del frigorífico necesita una limpieza y si está en buen estado. Te aconsejamos pasar una bayeta de microfibras impregnada en agua y unas gotas de jabón alrededor de toda la goma del frigorífico, con cierta regularidad intenta, así te evitarás tener que realizar una limpieza más exhaustiva.

Un truco muy sencillo para comprobar que la puerta cierra correctamente es abrir de inmediato y cerrar, a continuación vuelves a repetir la operación, si no se abre, ese problema está solucionado. La goma, en principio se encuentra en las condiciones necesarias para su correcto funcionamiento. Si al revisar notas que las gomas están deterioradas o rotas, no te quedará otro remedio que cambiarlas. Acude en cuanto encuentres un momento al servicio técnico con la referencia de marca y modelo bien anotado.

2. Temperatura del frigorífico

De vez en cuando comprueba la temperatura del frigorífico, si está demasiado baja, al abrir la nevera, el choque de temperatura con el exterior va ser mayor. Algunos expertos recomiendan aumentar la temperatura en algunos grados, no te excedas en subir la temperatura, porque lo notarás en tu recibo de la luz. Si tienes un momento examina el termostato, puede que no funcione de manera adecuada y sea necesario reemplazarlo.

3. Forma de colocar los alimentos

Intenta que la comida y los diferentes alimentos que tengas en el frigorífico o congelador no estén apelotonados para favorecer que el aire circule de manera adecuada por todo el frigorífico. Deja un distancia suficiente entre unos alimentos y otros o comida preparada envasada en recipientes de cristal. A la hora de ordenar la compra en tu frigorífico, invierte un poco de tiempo en colocar cada alimento en el lugar adecuado, así se conservarán durante más tiempo y en mejores condiciones, sin correr el peligro de acumulación de gérmenes.

4. Limpia y descongela el frigorífico y el congelador

Placas de hielo en tu frigorífico

El hielo se produce por la humedad que pueda haber en el ambiente, entra en contacto con las paredes del frigorífico y a lo largo de los días se puede llegar a formar una capa de hielo. Cuando percibas una capa de hielo ponte manos a la obra, procede a la descongelación.

El primer paso del proceso de descongelación es retirar todos los alimentos o comida que tengas dentro del frigorífico y quitar la toma eléctrica del refrigerador. Si no eliminamos el hielo, los alimentos que tengas almacenados se pueden ver afectados. Otra opción es esperar unos días e intentar consumir los alimentos y proceder a la operación de eliminar los restos de hielo. No olvides realizar esta operación al menos una vez al año, mejora la eficacia del aparato. Las claves básicas para realizar el proceso de descongelación son sencillas. El paso siguiente te toca hacerlo a ti, paciencia y verás que los resultados son mejores de lo que esperabas.

Si valoras estos motivos estarás cuidando el frigorífico y efectividad del aparato será mayor y además estarás ahorrando en tu factura energética. Bien es cierto, que las nuevas generaciones de frigoríficos presentan prestaciones y sistemas aislantes mucho más sofisticados que evitan en mayor medida la aparición de escarcha y hielo.

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