El mantenimiento de la secadora: consejos de uso y de limpieza

mantenimiento de la secadora

 

La secadora es un electrodoméstico que, aunque a priori no parece que esté muy extendido en nuestro país (tal vez más en las zonas costeras y húmedas), cada vez está ganando más adeptos por la comodidad que supone.

El día a día apenas nos deja tiempo para hacer la colada y una buena forma de ahorrar tiempo es contando con una secadora. Además, si cuentas con un pequeño espacio para tender la ropa, este electrodoméstico puede ser la mejor opción.

Pero como toda máquina, para que funcione correctamente el máximo tiempo posible, tenga una vida útil alargada y el recibo de la luz no experimente subidas importantes, el mantenimiento de la secadora es esencial.

 

Consejos de uso de la secadora

Para un buen mantenimiento de la secadora, lo primero hay que utilizarla cada día de forma adecuada y eficiente. Para ello, ten en cuenta las siguientes claves de uso:

 

1- Mete a la secadora lo que esté permitido

Antes de meter una prenda a la lavadora, cerciórate de que admita el secado en este electrodoméstico. Para eso, fíjate en la etiqueta de la ropa. Si aparece un círculo dentro de un cuadrado, es que se puede utilizar la secadora. Por el contrario, si ese símbolo está tachado indica que no se recomienda que se seque en la secadora porque se podría dañar el tejido. Por ejemplo, la lana, el algodón o el lino se pueden encoger en este aparato.

 

2- Ajusta el ciclo de secado y temperatura

Si quieres que tus prendas no se desgasten rápidamente, utiliza los programas predefinidos de la secadora para cada tipo de tejido o ajústalo de forma manual adaptando el ciclo y la temperatura. Esto además servirá para gastar únicamente la energía necesaria y hará trabajar a la máquina en lo mínimo.

 

3- No meter demasiada ropa

Aunque la capacidad de la lavadora sea de X kilos, lo recomendable es no llenarla entera. Cuánto más peso, más fuerza tendrá que realizar el motor de la secadora y más desgaste supone. Debes tener en cuenta que la ropa mojada pesa más, por lo que no podrás meter toda la que te imaginabas. Se recomienda dejar libre el 20% de la secadora.

Lo idea es dividir la ropa por tejido y peso para lavar las más pesadas por un lado y las más livianas por otro para que unas no aplasten a las otras y se provoquen arrugas.

 

4- Eficiencia energética como clave del ahorro

Cuánto más eficiente sea una secadora, más energía ahorra y esto impacta directamente en su funcionamiento. Por eso, las secadoras A+++, como todos los electrodomésticos, son las más recomendadas. Aunque sean más caras al principio, el ahorro en la factura eléctrica mes a mes compensa a largo plazo. Así que no lo dudes y ¡compra una secadora A+++!

 

5- Centrifugar en la lavadora

Si utilizamos la función de centrifugado de la lavadora, la ropa no saldrá tan húmeda y necesitará un ciclo más corto en la secadora. Ten en cuenta que, si la ropa está completamente mojada, el tiempo de secado en la secadora será mucho mayor.

 

mantenimiento de la secadora

 

Cómo limpiar la secadora

Una vez que hemos visto las recomendaciones de uso para un buen mantenimiento de la secadora, el siguiente paso es conocer cómo debemos limpiar tanto los componentes de la secadora como la máquina por dentro y por fuera.

 

1- La limpieza del filtro

El filtro de la secadora evita que el polvo y las pelusas pasen a los conductos interiores de este electrodoméstico y lo estropeen. Así, su limpieza a menudo es fundamental para que se reduzcan los ciclos de secado, la energía consumida y la vida útil de la secadora será mayor.

Para limpiarlo basta con seguir estos sencillos pasos:

  1. Abre la puerta de la secadora.
  2. Saca el filtro, situado en la parte inferior, tirando hacia arriba.
  3. Límpialo pasando un aspirador o un compresor de aire.
  4. Vuelve a colocarlo.

 

2- Limpiar el sensor de humedad

El sensor de humedad se encarga de detectar cuanta humedad tiene la ropa para ajustar los ciclos de secado. También conviene limpiarlo bastante a menudo, una vez por semana, para que no se acumule humedad y provoque cal o moho en su interior y un incorrecto funcionamiento.

Para limpiar el sensor de humedad:

  1. Abre la puerta de la secadora.
  2. Localiza el sensor en la parte baja del marco de la puerta.
  3. Límpialo con un trapito ligeramente humedecido y después sécalo con uno seco.

 

3- El depósito de agua

El depósito de agua recoge todo el agua que la secadora ha eliminado de las prendas. Para que no se acumule y provoque un mal funcionamiento, hay que vaciarlo tras cada uso. Cada cierto tiempo también conviene limpiarlo con agua y jabón para que no queden restos de humedad.

 

4- El condensador

Las secadoras de condensación, tienen incorporado esta pieza que es fundamental para su uso. Para conseguir un secado más eficaz, conviene limpiarla dos o tres veces al año.

 

5- La limpieza del interior

Con el interior nos estamos refiriendo al tambor de la secadora. Es la parte principal de este electrodoméstico por lo que tiene que estar impoluta para que deje nuestras prendas correctamente. Además, al estar en continuo contacto con las prendas, se llena de suciedad y polvo.

Para limpiar el tambor basta con utilizar un trapo impregnado en jabón o en vinagre y pasarlo por toda la superficie para eliminar la suciedad incrustada. Después, con un paño húmedo quitamos los restos de jabón y lo dejamos secar. Si no, ¡no te preocupes! Es una secadora, en cuanto la pongas en funcionamiento se habrá secado. J

 

6- La limpieza del exterior

El exterior de la secadora también es importante que esté limpio. Aunque no afecte directamente al funcionamiento de la misma, siempre es conveniente que esté limpia. Así, para eliminar la suciedad puedes utilizar un limpiador convencional para electrodomésticos y tu secadora quedará reluciente.

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