Aprende a limpiar tu secadora

 

Todos los electrodomésticos de nuestro hogar necesitan un mantenimiento básico que nos asegurará que funcione a pleno rendimiento durante más tiempo, y que cuide además nuestra ropa, vajilla o alimentos.

En esta entrada, te enseñaremos cómo limpiar tu secadora y que se mantenga perfecta como el primer día.

 

Cómo limpiar el filtro de la secadora

Antes que nada, lo primero es apagar la secadora y retirar todas las prendas que hayan podido quedar dentro. Y si la has usado hace poco, mejor dejar que se enfríe por completo antes de manipularla.

El filtro de la secadora se encarga de recoger las pelusas que sueltan las prendas durante el secado. Por lo que es muy importante mantenerlo limpio a fin de evitar que se acumulen demasiadas y no dejen circular el aire caliente de manera correcta. Ésto puede provocar que el electrodoméstico no funcione a pleno rendimiento y que los resultados de secado no sean los esperados.

¿Cómo se hace?

Simplemente saca el filtro, encuentra en el manual de instrucciones de tu secadora dónde se encuentra, ábrelo y quita las pelusas. Para retirarlas puedes utilizar un paño suave y después enjuagarlo bajo el grifo.

Es recomendable pasar un paño húmedo también en el hueco donde va el filtro, para eliminar cualquier resto que haya podido quedar. E incluso en la puerta por dentro, que también pueden quedar algunas pelusas.

Incluso muchos fabricantes recomiendan limpiarlo en el lavavajillas. Sigue las instrucciones que recomienda el fabricante para ello.

Una vez esté el filtro seco, ya podemos introducirlo de nuevo en nuestra secadora.

Cómo limpiar el depósito de condensación

Para aquellos que no tienen una toma de desagüe cerca de su secadora, el agua se acumulará en el depósito de condensación durante los ciclos de secado. Lo recomendable es vaciarlo tras cada funcionamiento, ya que en caso de que se llene completamente, el siguiente programa de secado que inicies podría interrumpirse.

A la hora de vaciarlo te recomendamos apagar la secadora primero y retirar las prendas del interior, al igual que en el caso del filtro. Y que si acabas de utilizarla, esperes a que esté completamente fría.

Saca el depósito, podrás encontrar dónde está situado en tu manual de instrucciones. Después podrás tirarlo por el desagüe hasta vaciarlo por completo.

Recuerda que el agua del depósito de condensación no es apta para usar durante el planchado, ya que puede tener fibras de la ropa que dañarían tu plancha o centro de planchado.

Cómo limpiar el condensador 

secadora de bomba de calorPara aquellos que tienen una secadora de condensación, es imprescindible mantener limpia esta pieza (una vez al mes) para garantizar un correcto funcionamiento. Ya que se trata de el “corazón” de la secadora, y en caso de que esté sucio, el tiempo de secado puede aumentar y dejar más humedad de la que esperamos en las prendas.

Para limpiarlo, retíralo y colócalo bajo un chorro de agua hasta que todas las pelusas se eliminen. Limpia con un paño también las que hayan podido quedar entre las juntas de la secadora y el condensador.

Una vez seco, puedes volver a instalar el condensador en su sitio y cerrar la tapa.

Cómo limpiar los sensores de humedad

Para aquellos con modelos más modernos, aquellas secadoras que cuentan con sensores de humedad, los cuales miden el grado de humedad de cada colada. Es recomendable también mantenerlos limpios, ya que tras muchos usos pueden quedar cubiertos de cal o de detergente, disminuyendo su efectividad.

Simplemente puedes abrir la puerta de tu secadora y frotarlos suavemente con un paño.

 

Siguiendo estos consejos conseguirás ahorrar tiempo, energía y dinero, además de aumentar la vida útil de tu electrodoméstico.

Y para limpiar la parte exterior, con un paño y un poco de solución jabonosa, podrás mantenerla tanto limpia por dentro como por fuera.

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