¿Por qué mi vitrocerámica no enciende? Causas y soluciones

vitrocerámica no enciende

 

Hoy en día las vitrocerámicas forman parte casi de forma indispensable de nuestras cocinas domésticas. Atrás quedaron las cocinas de fuegos en las que el gas era uno de los principales inconvenientes y peligros para nuestra salud.

Las placas vitrocerámicas están compuestas de materiales electrónicos y funcionan a través de electricidad, por lo que su seguridad y su facilidad de uso son mayores. Pero la electrónica, como en todo, también falla a veces.

Es un problema bastante común que la vitrocerámica no encienda o que tenga otras averías relacionadas con sus componentes.

Si tu vitrocerámica no enciende o tiene otros problemas, estás en el lugar adecuado. Hoy en La Casa Tecno te explicamos cuáles son las causas de estos problemas y cómo poder solucionarlos.

 

La vitrocerámica no enciende

Para este problema pueden ocurrir dos cuestiones:

  • Que no encienda un fuego. En este caso veremos que, al encenderlo, el hilo de la resistencia de este fuego no se pone de color rojo (indicador de que está cogiendo calor). En este caso, el problema es que ese hilo está roto.
  • Que no encienda ninguno de los fuegos. Para ello, lo primero que debemos hacer es comprobar que el diferencial de la vitrocerámica esté enchufado. Muchas veces puede desconectarse y no enterarnos. También podemos comprobar que el horno funcione, si no es así el problema será la conexión a la red eléctrica. Pero si el horno funciona y la vitrocerámica no, lo más probable es que se haya roto el fusible. Para arreglarlo podemos desmontar la placa, buscar el fusible y reemplazarlo. En el caso de no tener mucha idea de cuestiones eléctricas, la opción pasa por llamar al servicio técnico.

Por otro lado, la causa de ambos problemas también puede estar en los mandos. Si estos son táctiles, la placa táctil puede haberse roto. Si son de mandos giratorios, se pueden haber soltado los claves.

Sea cual sea el problema, si no entiendes cómo funciona el interior de una placa vitrocerámica, lo mejor es contar con la ayuda de un profesional.

 

vitrocerámica no enciende

 

Otras posibles averías de la vitrocerámica

Además de que la vitrocerámica no encienda, pueden ocurrir otras averías comunes:

 

La placa no se apaga

Que la vitrocerámica no se apague puede ser un peligro porque está constantemente encendida y además de gastar un montón de energía, nos podemos quemar. Esto puede ocurrir por que los relés, los hilos de la resistencia, estén pegados entre sí por la energía que circula por ellos.

También puede ocurrir que haya un fallo electrónico en la placa de control, lo que habría que arreglar con prioridad.

Si te ocurre esta situación, desenchufa la placa cuanto antes y avisa a un técnico especializado para que puedas cocinar lo antes posible.

 

La placa está bloqueada

Si parece que la placa está bloqueada, es decir que al encenderse aparece un pequeño aviso, puede ocurrir que la hayas bloqueado sin querer y no te hayas dado cuenta (aparece un aviso de una llave) o que exista algún problema técnico.

Si el problema es el segundo, lo más probable es que se haya dañado el panel táctil para manejarla. En este caso, lo mejor es llamar al servicio técnico de la marca para que lo reemplace la pieza dañada por una nueva.

 

El cristal se ha roto

Este accidente es más común de lo que parece. Cualquier día se nos puede resbalar una olla y fracturar el cristal de la placa. Si esto nos ocurre, hay que dejar de utilizar la vitrocerámica inmediatamente hasta cambiar el cristal. Si no es así puede colar cualquier líquido por la grieta y provocar una avería mayor.

 

Consejos para un buen mantenimiento de la vitrocerámica

Nunca podemos evitar al cien por cien que nuestra vitrocerámica se dañe, pero sí que podemos llevar a cabo determinadas prácticas para cuidarla adecuadamente y tener menos probabilidades de que se averíe. Entre ellas están las siguientes:

 

1- Hacerla trabajar menos

Tanto en las vitrocerámicas como en las placas de inducción, los fuegos no pierden su calor inmediatamente después de que las apaguemos, sino que van disminuyendo el poder calorífico poco a poco. En este sentido, es recomendable cocinar la parte final de la comida aprovechando ese calor residual.

De esta manera, haremos que las resistencias de la placa trabajen menos, evitando averías por sobreesfuerzo.

 

2- Limpiar la vitrocerámica adecuadamente

Limpiar la vitrocerámica es esencial tanto para que no pierda su brillo característico como para que no tenga averías futuras. Para ello, cada vez que cae una salsa o se mancha de comida conviene limpiarlo al instante con un paño húmedo y sin jabón. Si no las manchas se pegarán y será más difícil eliminarlas posteriormente.

 

3- Utilizar baterías de cacerolas y sartenes apropiadas para cada placa

vitrocerámica no enciende

Si cuentas con una placa de inducción tienes que utilizar un tipo de batería específica. No valen todas como para las vitrocerámicas.

También hay que tener en cuenta que las ollas y sartenes que utilices tengan una base lisa y sin elementos que puedan rallar o romper la placa.

Como ves, son muchos los factores que pueden dañar una placa vitrocerámica. Muchas veces pueden ocurrir porque no las cuidamos como requieren y otras porque es normal que a veces fallen las placas al utilizarlas prácticamente todos los días. Ya sea por una razón o por otra, lo mejor es avisar siempre a un experto antes de tratar de arreglarla por nosotros mismos si no entendemos.

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