Descubre las características del horno catalítico

El horno catalítico en la cocina

La limpieza de los hornos es un proceso muy pesado que requiere tiempo y esfuerzo. Las manchas que se quedan pegadas en las paredes tras la utilización de este electrodoméstico suelen ser costosas de quitar, impregnándolas de varios productos desengrasantes. Ante esta situación, a la hora de elegir un tipo horno, existen en el mercado los llamados hornos autolimpiantes.

Este tipo de hornos, se caracteriza porque sus paredes tienen la función de acabar con la suciedad a través del calor que irradian. Así se puede distinguir entre dos tipos: el horno catalítico y el conocido horno pirolítico.

El horno catalítico, aprovecha el calor durante su funcionamiento, para oxidar de manera inmediata, los restos de grasa de sus paredes. Por su parte, el horno pirolítico, calcina a través de muy altas temperaturas (500 grados), todo tipo de restos de suciedad. A diferencia del catalítico, el proceso no lo hace mientras está cocinando.

Pero, aunque existen estos dos tipos, los hornos catalíticos resultan ser unos grandes desconocidos para el público en general, siendo solapados por los pirolíticos. Por eso, hoy te vamos a explicar todo sobre el horno catalítico.

Ventajas de tener un horno catalítico

Los hornos catalíticos tienen una serie de ventajas frente a los convencionales y a los pirolíticos:

  • Incorporan una función de autolimpieza. Como ya explicábamos, este tipo de hornos se limpian, por así decirlo, solos. De esta manera, supone una gran comodidad para los usuarios, que simplemente tendrán que repasar pequeños elementos del horno.
  • El horno catalítico limpia mientras cocinaSe limpian mientras cocinan. A diferencia de los pirolíticos, este tipo de hornos constan en las paredes de unos revestimientos catalíticos. Estos elementos aprovechan el propio calor del electrodoméstico mientras está cocinando para eliminar las gotas y la grasa que desprenden los alimentos.
  • Gasta menos energía que los pirolíticos. Al realizar la función de limpieza durante su funcionamiento, el horno catalítico solo necesita 200 grados para limpiar la suciedad. En cambio, los pirolíticos lo hacen a una temperatura de 500 grados y tras el cocinado, por lo que el consumo de energía es mayor.
  • Es más barato que los que incorporan limpieza pirolítica. Como los hornos pirolíticos pueden limpiar todo tipo de sustancias, suelen ser más caros que los catalíticos.
  • Se pueden cambiar los revestimientos cuando se estropean. Cuando no funciona la autolimpieza, muchos hornos de este tipo permiten el cambio únicamente los revestimientos catalíticos sin necesidad de comprar un nuevo horno.

Inconvenientes

Como nada en este mundo es perfecto, el horno catalítico también presenta algún inconveniente:

  • No elimina los azúcares. Dada su tecnología de limpieza, solo elimina las manchas de grasa y salsas, por lo que no puede con los azúcares pegados. El remedio más eficaz es evitar cocinar con azúcares, o efectuar una limpieza de estos restos a posteriori. Aun así, el tiempo para eliminar la suciedad siempre será inferior a un horno convencional.
  • Requiere cambiar los revestimientos cada poco tiempo. Un uso continuado de los revestimientos catalíticos, produce que se desgasten cada 3 o 4 años. Cuando esto sucede hay que cambiarlos o comprar un horno nuevo si no se pueden desmontar.

Cómo limpiar un horno catalítico

Como explicábamos anteriormente, la limpieza de este tipo de hornos se hace a través de sus revestimientos catalíticos. Se tratan de unas placas cerámicas adheridas a las paredes del horno- algunas solo están adheridas a las paredes y otras a toda la superficie-, que atrapan los derrames de la comida. Cuando los alimentos desprenden grasa o salpicaduras, los revestimientos, calientes a unos 200 grados, incineran estas sustancias. Así, al terminar el cocinado, solo hay que retirar las cenizas de las partículas de suciedad que ha quemado el horno.

Horno Catalítico

Pero no todo es tan sencillo. Existe el caso de hornos catalíticos que no están recubiertos de revestimientos por toda su superficie. Así, en ocasiones, puede producirse que las salpicaduras afecten a otras partes a las que la catálisis no llega. Además, el principal defecto de esta función es que los restos de azúcar no pueden ser eliminados. De esta manera, muchas veces el horno catalítico requiere una limpieza posterior.

Para ello, primero retira las cenizas que el horno ha soltado con un trapo húmedo. A continuación, espera a que el horno se haya enfriado un poco y llena un cubo con agua y amoníaco. Después, empapa el trapo en la mezcla y aplícalo en las zonas de grasa que no se hayan limpiado.

Limpieza de los elementos de un horno

La limpieza de la bandeja del horno también es una acción importante. Esta, suele ensuciarse con mucha facilidad al contener los alimentos que se cocinan. Por ello, es recomendable recubrir la bandeja con papel vegetal o de hornear, o con papel de aluminio. De esta manera, la cantidad de suciedad que se pegue en la bandeja del horno será mucho menor que si no la recubrimos con nada.

Si se nos ha olvidado poner papel o, mismamente se nos ha ensuciado de todas maneras, para limpiar una bandeja hay que seguir los siguientes pasos:

  1. Antes de que la suciedad se seque, pasa una servilleta de papel de cocina por la superficie para quitar los restos de grasa superficiales. De esta manera facilitarás la limpieza posterior.
  2. Friega la bandeja con agua caliente y jabón. Utiliza un estropajo suave para frotar si solo hay grasa o aceite, y si quedan restos de comida pegados emplea un estropajo metálico. Si usas este último, frota con cuidado para no rallar la superficie de la bandeja.
  3. Aclara el jabón con agua caliente a la vez que das otra pasada con el estropajo, para evitar que queden restos pegados.

recubre la bandeja del horno catalítico con un papel

Para limpiar la parrilla del horno, te recomendamos que utilices algún producto desengrasante aplicado en una esponja de fregar. Después, pasa la esponja o estropajo por cada una de las barras de la parrilla y acláralo con agua caliente.

Limpieza de las paredes catalíticas y de la puerta

Los revestimientos catalíticos son los encargados de limpiar todo el horno. Pero tras varios usos, también se aconseja limpiar esas paredes para que cumplan mejor su función. La manera de hacerlo es con un trapo absorbente que no esté mojado, pues con el agua estos elementos se pueden estropear. Si los revestimientos sueltan un humo azul y un olor agrio, es un indicativo de que se han averiado.

Igualmente, el cristal de la puerta del horno es un blanco fácil para la suciedad. Para limpiarlo, basta con impregnar una bayeta suave y húmeda con jabón lavavajillas y darle una pasada. Evita los estropajos y los jabones abrasivos porque pueden rallar el cristal.

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