Cómo instalar el frigorífico en 8 pasos

Instalar el frigorífico

Tienes tu cocina lista, con un diseño que se adapta perfectamente a tus preferencias, gustos y necesidades. Ahora te toca elegir los electrodomésticos, no dudes en invertir un poco de tiempo, para luego disfrutar de una buena elección. Es el momento de escoger el frigorífico. Párate a pensar en el espacio que dispones, capacidad, eficiencia energética y prestaciones. El mercado te ofrece frigoríficos para cada ritmo de vida.

Aspectos a tener en cuenta en la elección de un frigorífico

La capacidad del frigorífico dependerá de algunos factores entre los que se encuentran, los miembros de la familia, los hábitos de alimenticios y de compra.

La eficiencia energética es un factor muy importante a evaluar, te va a permitir ahorrar en la factura de la luz. Ese ahorro va a repercutir en la economía familiar. Para obtener información sobre la clase A+++, fíjate en la etiqueta energética. Los frigoríficos con categoría A+++ son los más eficientes. A corto plazo la inversión en la compra de este electrodoméstico es más elevada que cualquier otro modelo de frigorífico, pero a largo plazo te va a suponer un ahorro económico.

En cuanto a las prestaciones el mercado actual ofrece funciones variadas, pero no olvides tener en cuenta tus necesidades reales. En ocasiones nos dejamos llevar por recomendaciones y por las emociones que nos produce comprobar el desarrollo de la tecnología del hogar.

Te puede interesar un frigorífico con tecnología No Frost para evitar tener que descongelar cada cierto tiempo. En lo referente a los compartimentos de frutas y verduras es conveniente que se mantengan frescas durante más tiempo.  Si lo que te molesta es el ruido de los aparatos eléctricos puedes optar por un frigorífico silencioso. El nivel de ruido no debe superar los 39 dBA.

Si tienes el modelo de frigorífico elegido, te toca instalarlo, el proceso es sencillo a través de 8 pasos.

Cómo instalar el frigorífico en 8 pasos

Instalar el frigorífico

1. Separa todos los plásticos, cartones o papeles que forman parte del embalaje del electrodoméstico. Elimina todas las cintas que sujetan a los cajones y las bandejas. Puedes optar por reciclar estos materiales y así ayudar al cuidado del medio ambiente.

2. Aprovecha para realizar una limpieza por dentro y por fuera del frigorífico con agua tibia y jabón pH neutro. Si quieres también puedes añadir unas gotas de amoníaco. El paño que utilices que sea suave y no deje restos de pelusas. Haz hincapié en la goma del frigorífico. A continuación sécalo con un paño de algodón.

3. Puedes aprovechar para leer detenidamente las instrucciones de funcionamiento para conocer su funcionamiento y cada uno de los pasos a tener en cuenta a la hora de la instalación y la puesta en marcha de la nevera. Te evitará más de algún imprevisto.

4. A la hora de colocar el frigorífico elige el mejor sitio de la cocina. Si es posible que este alejado de focos de calor y de fuentes de humedad, para evitar un mal funcionamiento de tu nevera o un deterioro no deseado.

5. Sitúa el frigorífico en el emplazamiento que has elegido. Comprueba que el frigorífico se mantenga estable, de lo contrario es recomendable utilizar unas patas ajustables para conseguir la estabilidad adecuada. Espera al menos dos horas antes de de encenderlo en posición vertical para que el aceite del compresor vuelva a su posición original. Para dejar que haya ventilación, te aconsejamos dejar entre 3 y 4 cm por cada lado, sobre todo en la parte trasera. Es primordial para el buen funcionamiento del aparato.

6. Una vez que has colocado el frigorífico con todas las indicaciones anteriores, enchufa el aparato a la red eléctrica. La corriente eléctrica debe ser la adecuada para ese tipo de aparato.

7. Una vez llegado a este punto, puedes adaptar la temperatura. Los expertos nos recomiendan que la temperatura del frigorífico +4/5ºC. En el caso del congelador, la temperatura se puede ajustar de -16ºC a -24ºC. Nuestra recomendación es que la ajustes a -18ºC. En verano aconsejan bajarlo entre 2º C y 3ºC. Cada grado que aumentes la temperatura te supone un gasto mayor en tu factura de la luz. Supone un aumento entre un 2 y un 5% en el gasto energético. Para mantener una temperatura uniforme en todo el frigorífico, evita abrir demasiadas veces la puerta y no sobrecargarlo de alimentos o comida. Para que el frigorífico alcance la temperatura deseada, tendrás que esperar al menos unas horas, ten paciencia.

8. Posteriormente podrás introducir los alimentos en el frigorífico. Ten en cuenta varios trucos para ordenar la compra y así, favorecer la mejor conservación de los alimentos o comida preparada.

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